Capítulo 3: Presentimiento
Llovía. Más bien diluviaba. Pero ahí estábamos las dos. Cruzando
aquellas pantanosas tierras en busca y captura de Esaurón, sin tener
ni la más mínima idea de donde se encontraba.
ni la más mínima idea de donde se encontraba.
Durante el camino, Jersi se paró unas cuantas veces, buscando
cobertura inútilmente, ya que como todo el mundo sabe, en la
Tierra Media, poca cobertura iba a haber.
Tras lograr cruzar un extenso barrizal, me paré en seco, mientras por
mi rostro resbalaban gotas acuosas.
-¿Recuerdas lo que nos dijo el Huertín aquella fría noche?-pregunté.
Jersi se tomó unos instantes antes de responder.
-" Si me necesitáis, gritad todo lo que podáis"-recordó ella.
Y sin pensarnoslo dos veces comenzamos a vociferar su nombre ante
aquella devastada tierra.
Silencio.Nada se oyó al principio. Y de repente, un grito de júbilo rasgó
el aire. Era él. Venia corriendo, melena al viento, y con esos pantalones
caídos y desastrosos que lo caracterizaban.
-¡ Qué pasa plimas!¿ Seguís teniendo novio?-preguntó el Huertín,con voz
de fumao (como siempre).
Pusimos los brazos en jarra y desviamos la mirada, resoplando.
-Si hijo, si. Ese no es el caso. Sé que conoces el camino hacia la morada
del rey Esaurón. Y nos vas a llevar sí o sí, como en pago de los chupitos a
los que nunca nos invitaste.-respondí algo molesta.
-¡Uhhh!.¡Tranquila hermana!. Os ayudaré, pero con la condición de acabar
antes de las 8, que tengo que estar tempranico en el Hipnosis.- dijo, riéndose
alocadamente.
-¡Que sí, illoh! ¡Ala! Tira p'alante...-le espetó Jersi, furiosa.
Y así, partimos rumbo a través de esas lejanas tierras alejadas de la mano de
Dios, donde según el Huertín, se hallaba aquel despótico rey.
Dios, donde según el Huertín, se hallaba aquel despótico rey.
Hacía ya tiempo que Gásquez sospechaba lo que se le venía encima. Lo notaba
en el ambiente. Y desgraciadamente, no se equivocaba.
- Ve con cuidado si sales a la calle.Son tiempos peligrosos los que corren.-le
advirtió a su hermano Sergio (más conocido como el Repudiador, pues no dejaba
que se le acercara nadie).
Éste lo miró confuso ante tales palabras, pero no dijo nada al respecto, y se fue a
llamar a Zambrano.
Mientras caminaba por el angosto camino hacia la casa, se extrañó bastante al no
ver a nadie por allí, y un escalofrío le recorrió toda la columna. Aquello le dió
mala espina, pero continuó su recorrido, quitándose aquellas malas vibraciones.
Pero cuando llegó a su destino y observó la casa semidestruida de Zambrano,
supo en lo más profundo de su corazón que estaba en peligro. Gritando el
supo en lo más profundo de su corazón que estaba en peligro. Gritando el
nombre de su amigo, entro en la destartalada vivienda.
¡Zambri! ¡Zambri!-exclamó sollozando.
Pero allí nada se escuchaba, tan solo el rumor de la lluvia repiqueteando
contra las ventanas.
contra las ventanas.
-¿Sergio...?-susurró una dévil voz.
El Repudiador se dió la vuelta, sobresaltado.
-¡Gamarra! ¿Qué te ha pasado?-preguntó Sergio, ayudando a su amigo a
levantarse del suelo, que se hallaba completamente cubierto de trastos.
Pero no pudo ponerse en pie.Estaba muy pálido y le costaba respirar.
- Ellos vinieron...y se lo llevaron. No pude evitarlo...-explicó, apenas ya sin fuerzas.
¿A quién?¿ Quiénes son ellos?- preguntó Sergio.
Pero Gamarra nunca llegó a responder a tal pregunta, y antes de exhalar
su último aliento susurró:
-Manuela…
Sergio, al no comprender muy bien de que iba todo aquello, y mucho menos
quien era Manuela, lo único que pudo hacer fue llorarle a moco tendido a su
querido amigo ya fiambre…

gásquez se metamorfosea en gamarra o yo me he perdio? xD
ResponderEliminar¡Qué va! Gásquez se queda en su casa, su hermano sale hacia casa de Zambrano y allí se encuentra con Gamarra, que había intentao que a Zambrano no se lo llevaran pero...
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