De sonrisa torva, mirada que engaña tras un velo de inocencia aparente.
De las mil caras tan sólo un par son verdaderas.
Si descubres quien soy no me quedará cobijo entre tanto caramelo.
Si eliges la opción de tenerme, las consecuencias vendrán de mi mano.
Aunque parezcas decidido tu mente está cansada de desenredar motivos.
Desenroscar una y otra vez el mismo tornillo.
Para ya de prometer y de dejarte herir y vete donde no pueda alcanzarte.

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