Recuerdo que fue una tarde fría de otoño. Hacía exactamente
tres días que había empezado a salir con Paco (quizá más
conocido como Ratataco, Ceju , Rococó, y un largo etcétera).
El caso es que por una cosa o por otra, acabé en Alhendín,
una inhóspita región situada entre Mordor y los Páramos de Poniente.
Inocente de mí al pensar que aquel iba a ser un día corriente, sin
nada que destacar.
Me dirigí hacia la casa de mi querido Ratataco, de visita sorpresa,
claro está. Pero esta vez, quise asegurarme de no pillarlo vestido
con ese atuendo extraño que suele utilizar.
-¿Paco?-pregunté a través del móvil.
Nada se escuchó al principio.
-Hoooooo.....la-saludó una tímida voz.
-Mmmm,¿molesto?(mi frase favorita)-pregunté con vocecilla duendil.
-Pues pues pues pues....mmmm, no-respondió él.(Debido a su avanzada
edad, Paco ha comenzado a desarrollar tartamudeos agudos).
-Uff, me alegro. ¿Estás presentable, o llevas puesta la batamanta?.
Él rió con suavidad.
-No, tranquila. Hoy llevo vaqueros. No me gusta utilizar la batamanta
si no es estrictamente necesario. Ya sabes...por los poderes y eso.
Bufé casi imperceptiblemente, pues ya casi no me acordaba de lo
freaky que es mi futuro prometido.
- Si si. Estoy completamente de acuerdo, pero ábreme la puerta anda,
que hace frío- le rogué.
Colgó el móvil de inmediato y corrió (con esas zancas que posee) a
la entrada a recibirme.
-Oye...¿tú sabes quién es el tiillo ese del poney que sale en los
ejercicios de historia?- me preguntó, él siempre tan romántico.
-Pshh, ni idea. Yo es que me copio de los ejercicios de Elena, del
año pasado- respondí alegremente.
Después de observarme con cara de odio durante unos instantes, me
instó a que lo siguiera, a vete tu a saber a dónde.(Todo esto después de
que su "dulce" y "cariñosa" gata, Maggie, saliera escupida de entre mis
brazos, maullando estrepitosamente).
A partir de ese momento, por efecto del aire alhendinense o del estado
paranoide mental en el que vivo, no recuerdo que pasó con exactitud.
Pero gracias a mi imaginación, y al efecto flower power que me dan las
mandarinas que me estoy agenciando, he logrado recomponer la historia.
Allá vá...

No hay comentarios:
Publicar un comentario