quedara muy moñas, pensó que lo mejor sería llamarlas
a cada una de ellas para felicitarles el año nuevo y ya
de paso darles las gracias por todo. Por existir. Por
incluirla en sus vidas. Pero ser de contrato no tiene tantas
ventajas como uno se piensa, y tarde o temprano, llegaría
la factura del móvil anunciando un gasto bastante costoso.
Por eso, llegó a la conclusión de que debía de escribir todo
lo que sentía por muy infantil y pasteloso que pudiera parecer.
Y así comenzó...
* * *
Hace mucho mucho tiempo, existía una niña de ojos negros
rebosantes de amor para regalar y de ilusiones de cristal por
cumplir, llamada Nufi.
Lo que ella no sabía era que el mundo no es tan fácil ni tan bonito
como lo pintaban en las canciones que ella solía escuchar.
Descubrió que el amor dolía. Algo desgarrador que se incrustaba
en su frágil alma, y que se negaba a salir. Su primer amor, por muy
extraño que parezca, fue a través de una fotografía. Aquella sonrisa,
aunque brillara en blanco y negro, iluminaba su pequeño mundo.
Y le lloraba, noche tras noche, extrañándolo cada vez más, aún
sabiendo que nunca lo vería.
Dejando las lágrimas a un lado, quiso buscar a alguien semejante;
Encontrar encontró,pero no eso exactamente. Se dejó engatusar por un tío raro de
cojones, que la tenía a su merced, y hacia con ella lo que le venía
en gana. Y ella creyendo que podía ayudarle a apartar de su mente
todos los pensamientos suicidas, se hundió junto con él en un pozo
oscuro y sin fondo. Y un buen día, decidió salir de allí, pensando
que podía llegar a aspirar a algo mucho mejor. Le costó tiempo, pero
gracias a sus amigos, pudo dejar atrás aquella relación, cuyos cimientos
había sido construidos a base de mentiras, desilusiones y falsas esperanzas.
Se tiró un año sabático en la Santa Gloria, todo sea dicho. Sin tíos
locos de por medio, pero con algún que otro baboso por ahí suelto.
Y aquí, hace falta mencionar a su amigo, el pelirrojo pecosillo, Luci, la
única prueba viviente que Nufi tuvo para percatarse de que no todos
los tíos son igual de subnormales.
Y de esa manera, y sobretodo gracias a él, Nufi pasó un año bastante
bueno.Muy bueno. Pero aún faltaban más cosas por acontecerle...
El pasado verano, Nufi comenzó a fijarse en un chaval bastante decente,
muy freaky, eso sí. Pero eso a ella le encantaba.Cuanto más raros, mejor.
Intentó acercarse a él, pero al ver que no tenía éxito, desistió.
Y pensando que nunca encontraría a nadie, un buen día, su amiga
Nurelia le presentó a un tío que parecía más o menos apañado.
"Persona" le llamaban.¿Por qué? Pues seguramente para mantener oculto
su verdadero nombre, que falta le hacía.
El caso es que este especimen la quería para lo que la quería. Y ella,
como estrecha que era, se negó en rotundo. Además, este hombre era
(posiblemente) la cosa más borde y siesa que alguna vez existió sobre la
faz de la tierra, por lo que Nufi (cortita pero no tonta del todo) decidió
mandarlo a tomar por c***...
Otra vez, derrumbada ante su fracaso, se encerró en sí misma. Pero
ahí estaban de nuevo sus amigas. Y aquí, vale la pena nombrar a
la psicoanalista de Nufi, gran defensora de los paraguas rotos abandonados
en plena calle en el mes de Diciembre.
Porque verdaderamente, sin ella, todo habría sido distinto. Porque Nufi se
alegró de tenerla a su lado, y pensó que no necesitaba nada más si ella
seguía sonriéndole y haciendo su vida un poco mas llevadera con sus
historias interminables y su graciosa vocecilla.
Al igual que Mari Hojos, con su mirada color cielo, siempre despejada.
Nufi nunca supo decir que era aquello que poseía su mirada, que hacía
que su día a día fuera más ameno. Azul. Todo fue azul mientras Mari
Hojos permaneció a su lado. Pero secándose las lágrimas y con una media
sonrisa pensó que eso solo sería un "hasta luego", y que pronto volvería
a verla.
Pero no solo quiso dar las gracias a ellas dos, sino a toda aquella gente que
siempre había estado a su lado cuando ella necesitó amor.
Hoy, Nufi es la que fue antaño. No la misma niña asustada y llorosa de entonces,
pero sí la misma joven infantil que piensa que todo se puede solucionar con
amor y música.
Nufi ha encontrado ya a su alguien especial, y esa mítica frase de Lennon
que decia " All you need is love", al fin tiene sentido para ella.







